Nuestra

GENTE

Nuestros vinos son la coincidencia de varios elementos: la tierra, el clima, el agua… pero también la expresión de las manos que participan en el proceso. Nuestros viñedos son cuidadosamente cultivados por hombres y mujeres de campo, que aportan su conocimiento, sus habilidades y su pasión para desarrollar vides espléndidas, promesas de buenos vinos.

Héctor Villaseñor, enólogo de Viñedos de la Reina, desarrolla con su amplia experiencia, métodos que dan cualidades únicas de concentración y profundidad a nuestros vinos, en sus versiones de monovarietales y mezclas. El equipo a su cargo, en el campo y en la vinícola, comparten el compromiso de producir vinos de gran calidad, con las mejores prácticas enológicas, expresiones de los campos de los Valles de San Vicente y Guadalupe que terminan en la botella.

Nuestro sommelier y su equipo en nuestra Sala de Degustación, así como nuestro Chef y el personal de cocina, contribuyen a la experiencia que ofrecemos a quienes beben y maridan nuestros vinos jóvenes y de guarda.

Bajo el liderazgo de nuestro Director General, Rubén Curiel, en el campo, en la vinícola y en la administración, nuestra gente comparte los valores más importantes de Viñedos de la Reina: la pasión por el vino y por la experiencia de quien lo bebe, y el compromiso de ofrecer con los mejores vinos bajacalifornianos-, el amor por la tierra, nuestro legado como familia.

Nuestros

VALORES

Nuestra

NUESTRA HISTORIA

NOSOTROS

Los vinos de Viñedos de la Reina cuentan varias historias. Primero, la de nuestra familia, que constituyó con ellos un legado, un agradecido homenaje a las tierras bajacalifornianas que han sido generosas durante los más de 40 años de trabajo de Grupo Amaya Curiel en el Estado.

Nuestros vinos también hablan de las bondades de los Valles de Guadalupe y San Vicente, donde la tierra, el clima y la cercanía al mar, alimentan el milagro de las vides que año tras año nos obsequian cosechas únicas, irrepetibles. Hablan de esos valles que adoptaron las diversas monovarietales europeas que hoy ocupan nuestras más de 50 hectáreas de lomas y piedemonte.

En ellos, encontramos también la suma de las historias de nuestra gente, en el campo, en la vinícola, en los procesos y servicios. Encontramos la pasión, el trabajo, el compromiso de todos los que integramos esta casa.

Pero nuestros vinos hablan sobre todo del tributo del Arq. Roberto Curiel, nuestro fundador, a su Reina, a su esposa, a quién dedicó la visión que tuvo de producir vinos que lo trascendieran, que se quedaran por generaciones, contando su historia de amor y de familia.

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